was successfully added to your cart.

Carrito

Los españoles los consumidores más exigentes. La clave, el consumer experience

By 30 octubre, 2020 Noticias
consumer experience - Urbemar

En el siguiente post os queremos transmitir las principales conclusiones de la encuesta “Experiencia 2030: ¿El COVID-19 ha creado un nuevo tipo de consumidor?” elaborada por SAS, compañía de analítica avanzada e inteligencia artificial. La investigación, que cuenta con 1.000 participantes españoles, se ha llevado a cabo en 11 países de la región EMEA  con el objetivo de evaluar el consumer experience antes y durante el confinamiento.

  •  El 90% de los consumidores españoles está dispuesto a cambiar de marca si ésta no cumple con sus expectativas y el 69% estaría dispuesto a pagar más por servicios o productos de compañías que le hayan proporcionado un buen servicio durante el confinamiento.

 

  • En cuanto a qué es lo que más valoran los consumidores tras los meses de confinamiento. En primer lugar, los bajos precios y descuentos (44,6%). Después podemos encontrar la conveniencia (36,4%), es decir, el tiempo que pueden ahorrarse, la facilidad de acceso online o dentro de la tienda, o la simplicidad de uso; y la disponibilidad y calidad de los productos y servicios (36%). Por último, el 34,2% de los encuestados considera muy importante que las compañías actúen de manera justa, responsable y respetuosa para con los demás, y muestren humanidad y compasión.

 

  • Comparados con otros países, los españoles son los consumidores más exigentes de la región EMEA (41%), ya que sus estándares están por encima del resto de encuestados, como es el caso de los franceses (40%) o los holandeses (38%).

 

  • La mejora del consumer experience, en base al customer intelligence se impone como crucial para proporcionar una experiencia positiva, efectiva y personalizada que no solo cubra las necesidades del consumidor, sino que vaya un paso más allá y permita construir una relación con el cliente más profunda.

En resumidas cuentas, el ser más digitales no sería suficiente. Hay que enlizar los datos derivados de los procesos de ventas, en sus diferentes canales, y con ellos ser capaces de pronosticar, planificar, comercializar y escalar a largo plazo.